Lo que menos debe preocuparnos de estas fechas son los días señalados: Nochebuena, Navidad, San Esteban (en Cataluña), Noche Vieja, Año Nuevo y Reyes. Sin embargo, son los días intermedios en los que debemos centrarnos para evitar aquella sensación de que “es Navidad y todo vale”. Además, en estas fechas se suman las cenas de empresa, de gimnasio, de amigos y, por lo tanto, tendremos más comidas de lo habitual y más abundantes, y en general una menor actividad física.
5 Consejos para una Navidad saludable
No se trata de hacer una Navidad Healthy al 100 %. Cuando pensamos en las cenas de Navidad, no pensamos en poner platos saludables, sino que sean platos sabrosos. Estos días queremos que nuestros invitados queden contentos. A menudo tenemos la creencia de que si ponemos algo saludable va a ser insípido. En muchos casos, podemos encontrar platos saludables y sabrosos. Os dejo algunos ejemplos que podéis poner en práctica estas Navidades:
Primer plato
- Ensaladas con salmón ahumado, langostinos, aguacate, quesos sabrosos, frutos secos, etc. y lo podemos aliñar con miel, mostazas, salsas o yogur
- Cremas de verduras con fumet de marisco o con caldo de pollo intenso en lugar de agua
- Huevos rellenos de sanfaina y atún
- Croquetas de espinacas y gorgonzola
- Patés vegetales
- Hummus
- Guacamole
Plato principal
En general, los pescados son mejor opción, sobre todo en las cenas, ya que la asimilación de la carne roja, sumada a las salsas de las que se suele acompañar, puede interferir en la digestión y causar hinchazón o pesadez. Otro aspecto a tener en cuenta son las cocciones, optando por formas de cocinado no demasiado contundentes como asados o planchas. Os dejo algunos ejemplos:
- Bacalao o merluza en salsa verde con almejas
- Langostinos cocidos con salsa
- Lubina o dorada a la sal
- Pollo asado
- Redondo de ternera
- Carpachos
- Cordero
- Cochinillo asado
Postres
Incluir fruta con algo dulce es una muy buena opción. Os dejo algunos ejemplos:
- Brochetas o macedonia de frutas
- Fondue de chocolate y frutas
- Cuajada con miel y frutos del bosque
- Sorbetes o helados de fruta
- Vasitos de yogur y mango con galleta de jengibre
Aplicar el sentido común nos puede ayudar a llevar mejor estas fiestas, ya que deben ser una fuente de placer y disfrute. Habría que escapar del sentimiento de culpabilidad y aceptar que todos los platos no van a ser 100% saludables.
Come consciente, no compenses
A menudo, en estas fiestas, nos vemos forzados a comer en exceso, bien sea para quedar bien delante de nuestros anfitriones o de nuestros mayores. En ocasiones cometemos el error de dejar de comer en comidas anteriores, para “compensar”. Para una Navidad Saludable, más que “compensar” sería mejor “amortiguar”, ya que, si compensamos forzándonos a comer menos de forma previa, lo normal es que acabemos comiendo en exceso en las fechas señaladas. Sin embargo, si sabemos que los días señalados haremos una comida (o cena) más copiosa, podemos ingerir una cena (o comida) más livianas, siempre escuchando las señales de hambre-saciedad que nos “envía” el cuerpo.
Es cierto que en entornos sociales es más difícil, porque la sensación de plenitud tarda un tiempo en llegar al cerebro, y estando distraídos es más complicado percibir estas señales. Por ejemplo, si habitualmente estáis acostumbrados a comer un plato o dos, el día que cenes 3 o 4 platos (aperitivos, entrante, plato principal, postre, bandeja de dulces navideños, alcohol…) puede que te siente peor. Lo más aconsejable sería probar un poco de todo, pero no en demasiada cantidad. Seguirá siendo una festividad gastronómica fuera de lo habitual, pero cuidarás más tus digestiones.
Muévete más
En las Fiestas es probable que nuestra alimentación sea hipercalórica. Sin embargo, no debemos pensar en dejar nuestros hábitos de vida saludable de lado durante todas las Navidades, hasta la vuelta de enero. ¿Y, si le damos una vuelta? Sabiendo que vamos a comer de más, puede ser un buen momento para hacer ejercicios de fuerza. Además, acostumbramos a tener más tiempo libre en vacaciones, y podríamos dedicar una parte de este tiempo a realizar ejercicio físico, disfrutando así de una Navidad saludable.
El ejercicio de fuerza nos permitirá aprovechar las calorías de más que estamos ingiriendo en las fiestas, para que el cuerpo genere algo más de masa muscular. Este hábito sería muy interesante que lo mantuvierais en vuestra vida diaria después de las fiestas navideñas. Podéis encontrar ejemplos de ejercicios de fuerza en internet, o si tenéis suscripción a algún gimnasio o entrenador personal, preguntar por este tipo de ejercicios.
Cuidado con el alcohol
En estas fiestas nuestro consumo de alcohol puede verse incrementando. En general, consumir esta sustancia tóxica hace que tengamos peores decisiones alimentarias. Además, aumenta de manera significativa la ingesta calórica sin aportar saciedad. Asimismo, nos vamos a encontrar con el handicap de que va a dificultar nuestras digestiones. Por lo que confirmamos, que ese chupito de hierbas no va a hacer que digieras mejor.
Sabemos todos que el alcohol no tiene ningún beneficio para la salud, además de la peligrosidad que supone al volante. Para una Navidad saludable y siempre, sería ideal cambiar la tendencia, y tomar el alcohol, si no se quiere prescindir de él, como fuente de disfrute (para brindar) y no como fuente de hidratación. Mantén el agua cerca para hidratarte.
Prevé los excesos, no desperdicies
En Navidad es habitual que tengamos que cocinar para más comensales de los que estamos habituados y nos cueste calcular las cantidades. En consecuencia, lo normal es que acabe sobrando bastante comida. Para paliar esto, podemos trabajar sobre algunos aspectos. Para una Navidad saludable, lo primero sería planificar bien la compra, si tenemos claro el menú, será más fácil calcular la cantidad necesaria de cada alimento. Una vez en la mesa, procurar servir raciones adecuadas, más bien pequeñas, siempre tendrás la opción de repetir. Deja pasar unos minutos antes de repetir, espera a que los demás vayan acabando y si sigues queriendo hacerlo, adelante.
Aprovecha las sobras para el tupper del día siguiente o incluso congela para otras ocasiones. Otra opción es reaprovecharlo para elaborar otras preparaciones (ensaladas, cremas, croquetas, etc.).
Y hasta aquí mis consejos para hacer disfrutar de una Navidad saludable:
- “El aperitivo no es una comida en sí misma”
- “Dar protagonismo a verduras y frutas”
- “intenta combinar los platos más pesados con otros más suaves y ligeros”
- “Evita el alcohol”
- “Muévete”
- “Planifica las comidas”









































